El nuevo permiso de lactancia también para el padre

A pesar de las dificultades que pueda haber en el sector de la seguridad privada, es un dereecho de todo trabajador, y la empresa está obligada a concederlo dentro de los requisitos establecidos.

Nueva regulación en vigor desde el 8 de marzo de 2019.

El nuevo permiso de lactancia, “permiso para el cuidado del bebé lactante”, es un derecho de los trabajadores, ya sean hombres o mujeres, y lo pueden disfrutar tanto el padre trabajador como la madre trabajadora.

Los trabajadores que han sido padres, ya sea de forma natural como por adopción, guarda o acogimiento, tienen derecho a ausentarse de su puesto de trabajo durante una hora, para el cuidado del hijo/a lactante. Esta nueva denominación (“cuidado del hijo lactante”) es la que se ha dado a este permiso a través del RDL 6/2019, en vigor desde el 8 de marzo de 2019.

Este permiso lo paga la empresa, no la Seguridad Social ni la Mutua, y se puede mejorar o ampliar por convenio.

Su duración puede ser hasta que el hijo cumpla los 9 meses tanto si la lactancia es natural como artificial. Y consiste en poder disponer de una hora al día para el cuidado del bebé, y se puede dividir en 2 fracciones.

Este permiso retribuido lo pueden solicitar a sus empresas tanto el padre como la madre, y el trabajador seguirá cobrando lo mismo, aunque trabaje menos horas.

Este permiso se puede disfrutar en tres formas:

  1. Dividir la hora de permiso para ausentarse en dos fracciones. Esta ausencia podrá ser de una hora o dos fracciones de media hora que se deberán disfrutar en medio de la jornada de trabajo.
  2. Reducir la jornada media hora al principio o al final de la jornada.
  3. Acumular las horas de este permiso para conseguir jornadas completas. Acumular esta hora diaria en días enteros hasta que el hijo cumple los 9 meses. Habrá que contar el número de días laborales que hay entre cuando se pide el permiso acumulado y la fecha en la que el hijo cumpla 9 meses, acumulándose una hora por cada día, y luego esas horas se sumarán hasta ver a cuantas jornadas de trabajo equivalen. Lo normal es que sean 15 días de permiso acumulado, pero no en todos los casos tiene por qué ser este periodo.

La empresa podrá oponerse al horario seleccionado siempre que alegue razones técnicas u organizativas. Como puede ser en nuestro sector de la seguridad privada o servicios. Pero hay que tener en cuenta que es un derecho de todo trabajador y en caso de no alcanzar un acuerdo, deberá decidir un juez.

El permiso se tiene que pedir a la empresa por escrito de forma que quede constancia y con un preaviso de 15 días, o el que establezca el Convenio Colectivo. Se tiene que indicar el día en el que se empieza y el día en el que se acaba.

Al estar dentro de los 9 meses después de la maternidad, se tiene la protección contra el despido que da la maternidad. Cualquier despido, sanción o represalia por la maternidad o el permiso de lactancia deberían de ser considerados nulos.

En los contratos a tiempo parcial, no se reduce el permiso de lactancia, es decir, se disfruta como si el contrato fuera a jornada completa. La empresa no puede reducir el permiso de forma proporcional a las horas trabajadas.

Si se tenían vacaciones durante el tiempo que se disfruta del permiso de lactancia, se tiene derecho a disfrutar las vacaciones al terminar el permiso.

Se puede solicitar a la vez el permiso de lactancia y una reducción de jornada para el cuidado de hijos.

Si los dos trabajan, pueden solicitar el permiso ambos. No se puede ceder el derecho de uno a otro.

En el caso de partos, adopciones o acogimientos múltiples el permiso se incrementa proporcionalmente al número de hijos que se tiene. Por lo que por ejemplo en caso de 2 hijos, se tiene derecho a 2 horas.

ATES-SAV