EL VIGILANTE DE SEGURIDAD Y EL AUXILIAR DE SERVICIOS

La profesión de vigilante de seguridad y auxiliar de servicios es muy diferente, a pesar de que mucha gente cree que es similar. La gran diferencia entre ambos grupos profesionales es que el vigilante de seguridad está dentro del Reglamento de Seguridad Privada, mientras que el auxiliar de servicios está excluido de estos textos legales. Pero vamos a verlo con más detenimiento.
Entre julio de 1992 y enero de 1995 se aprueba la Ley 23/1992 de 30 de Julio, de Seguridad Privada, y el 10 de enero de 1995 se publica en el BOE el Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad Privada. Estas reformas legislativas son las que determinan la realidad del sector, pero antes de estas leyes coexistían dos oficios que llevaban a cabo funciones tanto de vigilancia como de protección en el sector privado.
Todos recordamos términos como “vigilantes jurados” y “guardas de seguridad”. De ambos oficios fue el de “vigilante jurado” el que evolucionó hasta el “vigilante de seguridad” actual. Por el contrario, desapareció el oficio de “guarda de seguridad” y se creó el de “auxiliar de servicios” que nada tiene que ver con la seguridad privada sino, como su nombre indica, con el sector servicios.
La nueva Ley hizo una clasificación exhaustiva sobre los oficios que tienen que ver con la Seguridad Privada:

  • Vigilante de seguridad, con o sin arma
  • Guarda Rural
  • Escolta privado
  • Detective privado
  • Jefe y director de seguridad
  • Guarda de caza

Reglamento de seguridad privada

El desarrollo del Reglamento de Seguridad Privada también exigió un cambio en la formación del profesional de vigilante de seguridad. Se endureció la normativa y se pasó de depender de la Guardia Civil a depender del Cuerpo Nacional de Policía. Las empresas de seguridad privada deben reportar a este cuerpo sobre los servicios prestados. Sin embargo, la Guardia Civil sigue teniendo potestad en los guardas de campo, armas y explosivos.
También entró en vigor la tarjeta de identidad profesional (TIP), personal e intransferible, donde debe aparecer la cualificación del profesional. Esta es la acreditación oficial para ejercer las funciones ante cualquier ciudadano o representantes de la autoridad. Por tanto, estas son las diferencias fundamentales entre ambas profesiones:

  1. La tarea de los auxiliares de servicios no es prevenir la comisión de delitos. En la última reforma del Código Penal desapareció la comisión de faltas por lo que este término de referencia en materia de Seguridad Privada ya no existe y sus funciones están excluidas de los textos legales. Por tanto la profesión de auxiliar de servicios no puede integrarse dentro de las empresas de seguridad según aparece en la Disposición Adicional Primera del Real Decreto 2364/1994
  2. Solo las empresas de seguridad homologadas por el Ministerio del Interior pueden contratar a profesionales de la seguridad privada. No pueden contratarse directamente. De esta forma, no todas las empresas de seguridad privada pueden dar servicios de seguridad privada y nunca los auxiliares de servicios pueden formar parte de ello. Para que haya una diferenciación clara, los auxiliares no deben utilizar uniformes para que no puedan confundirse con los vigilantes de seguridad.
  3. El Vigilante de Seguridad debe obtener una habilitación expedida por el Ministerio del Interior, después de superar un proceso selectivo, donde se incluyen una serie de pruebas de aptitud psico-física y de conocimientos que realiza y examina actualmente el Cuerpo Nacional de Policía. El Auxiliar de Servicios no tiene ninguna obligación de obtener dicha habilitación.
  4. Si el servicio lo requiere, el Vigilante de Seguridad puede llevar arma de fuego. El Auxiliar de Servicios bajo ningún concepto.
  5. Los Vigilantes de Seguridad están considerados como subordinados de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y como tales, tienen la obligación de colaborar y auxiliar siempre en defensa de la seguridad ciudadana y la paz social. Los Auxiliares de Servicios no tienen esta obligación y no son considerados como subordinados de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
  6. Tanto los Vigilantes de Seguridad como los Auxiliares de Servicios están facultados a detener, como cualquier ciudadano español (Ver nota 1). La diferencia principal es que el Vigilante de Seguridad tiene la obligación de realizar la detención cuando se encuentre de servicio, mientras que el Auxiliar de Servicios carece de esa obligatoriedad.
  7. El Vigilante de Seguridad, cuando se encuentre de servicio, podrá registrar a personas, realizar cacheos y registrar los bolsos y maletas que porten, pero sólo por razones justificadas ante la sospecha de la perpetración de un delito. El Auxiliar de Servicios no tiene derecho a realizar ninguna de las funciones mencionadas.
  8. Por todo lo expuesto, queda claro que el servicio de vigilancia únicamente tiene potestad para realizarlo el Vigilante de Seguridad, los servicios auxiliares son servicios destinados a realizar funciones como conserjería, recepcionista, control, mantenimiento, etc.

Nota 1: La ley afirma que cualquier ciudadano puede realizar una «detención» civil, sea o no vigilante de seguridad o miembro de las fuerzas de seguridad del estado, pero siempre en espera de que se persone la autoridad pertinente, pudiéndose realizar dicha detención in fraganti o en instantes previos al delito. Después deberá presentar todas las pruebas y testigos necesarios a las fuerzas de seguridad para justificar dicha retención. La ley recoge la Sentencia del Tribunal Constitucional 107/1985, de 7 de Octubre, que define al detenido como aquel «…a quien ha sido privado provisionalmente de su libertad por razón de la presunta comisión de un ilícito penal, para su puesta a disposición de la autoridad judicial».

El desconocimiento de la ley no exime de la culpa

La mayoría de los Auxiliares de servicios que están trabajando en la actualidad rebasan los límites de la legalidad, las empresas de servicios no les informan de su situación y que multan también al empleado. El desconocimiento de la ley no exime de culpa. La multa es de 3.000 o más euros dependiendo de la gravedad de la situación en la que te encuentres. Los vigilantes de seguridad habilitados son las únicas personas que pueden realizar funciones de seguridad y vigilancia atendiendo a la Ley 5/2014 de seguridad privada, y a lo largo del año tienen cursos de reciclaje obligatorios con lo que su formación es continua.

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